Ocho vidas destinadas a proteger la paz entre las razas de Akame....
ocho magias unidas que cumplirán una profecía...
ocho caminos enlazados con un mismo destino...
ocho vidas y...
una muerte

domingo, 14 de octubre de 2012

Capítulo 4: Explicaciones y lágrimas.


-Os parecerá un cuento de niños seguramente y pensareis que estoy loco, pero todo lo que os contaré es cierto y lo comprobaréis con el paso del tiempo. Existe una profecía que habla de ocho grandes magos, uno por cada tipo de magia que existe. Estos magos pertenecen al Reino Ikuinen, uno de los 5 reinos de la diosa Akame. La Tierra es el quinto de los reinos. Ikuinen era gobernado por el rey Lousntak, un elfo de la noche, pero este fue asesinado y entramos en una gran guerra que amenaza con destruirnos.-comenzó Yunuen.

-Los ocho magos están destinados a acabar con esta guerra, trayendo de nuevo la paz a todos los reinos. – Continuó Aremi.- La mayoría de estos magos continúan en Ikuinen, pero algunos fueron enviados a otros reinos. Permanecen a salvo ocultos de los enemigos hasta que sus poderes comienzan a mostrarse. En ese momento es fácil localizaros. La mayor parte de esos magos saben usas sus poderes y pueden defenderse, en cambio vosotros no. La población de este reino desconoce nuestra existencia y la de la magia, con lo cual no saben como utilizarla. Por eso os atacaron en el restaurante, so teníais como defenderos y erais un blanco fácil.

-¿Pretendes decirnos que somos dos de esos ocho magos?- dijo Nérida

-Sabemos que tu si lo eres, niña. Mostraste tus poderes intentando defenderte, pero no sabemos si tu amigo lo es.

- Si que lo sabemos viejo. Como me dijiste, dudo mucho que lo dejaran vivo si no lo fuera. – Afirmó Aremi -Nérida tu elemento es el agua. Durante la pelea en el restaurante  generaste una especie de barrera compuesta de ella, ¿lo recuerdas?-Nérida lo negó con la cabeza.

-La existencia de esta profecía no la conoce todo el mundo, ni siquiera los portadores de la marca. Solo tienen acceso a ella los sacerdotes de los templos y otros ocho magos, entre los que nos encontramos Aremi y yo. Nosotros nos encargamos de buscaros y enseñaros todo lo que debéis saber. Nérida yo me encargaría de tu entrenamiento ya que, al igual que tu, mi elemento es el agua. El entrenaría al mago que posea la magia de aire- dijo señalando a Aremi- y lo mismo ocurriría con el resto de magos y de entrenadores. Tenemos un total de dos magos localizados contándote a ti. Y conocemos la posible localización de un tercer mago. Pronto partiremos en su búsqueda y vosotros nos acompañareis.

-¡Que os hace pensar eso!- grito Carlos lleno de ira y aterrado- No pienso acompañaros a ningún lado. ¡Regresare a mi casa y no me lo podéis impedir!

Los dos magos se miraron. Ofrecieron a Carlos y a Nérida la posibilidad de no seguirlos.

-Muy bien. Si es eso lo que quieres chico yo mismo te llevaré a casa. Pero te aviso, sus padres ya no están. Los mercenarios acabaron con su vida, y posiblemente te estén esperando en tu mansión. –tras decir eso Aremi se puso en pie.

Con un chasquido aparecieron en la entrada de su casa. Los magos estaban de pie pero los chicos perdieron el equilibrio y estaban sentados en el frío suelo. La puerta de la casa estaba abierta. Un escalofrío recorrió la espalda de la chica, que dirigió una mirada a los magos, se apreciaba en sus rostros que estaban tensos. Carlos se levando y se encamino hacia la puerta.

-¿Hola?- dijo entrando en la casa. Las ventanas y las cortinas estaban cerradas. Todo se encontraba sumido en una completa oscuridad pero eso no impedía al chico avanzar con seguridad. De pronto tropezó con algo y se cayó al suelo. Apoyándose en la pared se levando y encontró el interruptor de la luz. Al encenderla se encontraron en un largo pasillo excesivamente decorado, pero lo que mas destacaba allí en ese momento era una de sus niñeras que yacía muerta en el piso. En su cuerpo no había ninguna marca de violencia, solo un símbolo que parecía estar grabado con fuego en su pecho, antes cubierto por un jersey de lana gris. 

- Esto es obra de un demonio Haboryn o demonio de fuego. – Aseguró Yunuen.- Deberíamos irnos de aquí ya.- Antes de que pudiera terminar la frase se abalanzó sobre el la mujer que ataco a Nérida en el restaurante. Esta vez no la cubría ninguna capa.  Sus piernas eran mas cortas de lo normal y terminaban en unas enormes garras afiladas. De su espalda brotaba lo que parecía ser una larga cola también escamosa de alrededor de dos metros y un par de alas membranosas demasiado pequeñas para su cuerpo.

- Esztosz chicosz nosz pertenecen viejo mago. Noszotrosz losz encontramosz primero y szi no se losz llevamosz a nuesztro szeñor no recibiremosz szu recompensza. Si nosz permitesz llevarlosz podemosz compartirla. ¿Te apetece negociarlo?- lentamente se dibujaba en su cara una sonrisa pícara, entreabriendo los labios dejo ver una fina lengua bífida.

-Sabes de sobra que no haré eso. – rápidamente Yunuen lanzó lo que parecía ser una esfera de agua que se materializó en sus manos. La mujer lo esquivo y usando su cola a modo de látigo intento golpearlo, pero una barrera del líquido protegía al mago. Aremi envolvió con un movimiento ligero de sus manos a la mujer en un torbellino de aire que amenazaba con ahogarla, para que después Yunuen la inmovilizara con ayuda de una cortina rasgada.

-No creo que estés aquí sola. ¡Dime donde esta tu compañero maldito demonio!- gritó Aremi. La mujer retrocedió asustada para luego revelar que el otro mercenario estaba aun en el restaurante.

-Szeguimosz órdenesz nada mász. Por favor no me matesz!. Dejadme libre y osz diré algo szobre el chico, pero no me matéisz.

-De que se trata. ¡Habla, rápido!- dijo Yunuen, mirando de reojo a Carlos y seguidamente a Aremi.

-El chico esz un mago. ¡Nuesztro szeñor nosz lo dijo! No conoce aun szu elemento pero esta szeguro de que lo esz. Losz quiere vivosz, no sze eszactamente para que, pero por la recompensza yo haría lo que fuera. Ya cumplí con mi parte del trato, ahora...¡cumplir vosz la vuesztra y szoltarme!-Yunuen ahogó al engendro rodeando su cabeza con una esfera de agua sin darle tiempo a decir nada más.

-No podemos arriesgarnos a dejarla ir. Podría delatar nuestra identidad. Ahora debemos irnos. Nérida ¿quieres ir a tu casa? Ocurrirá lo mismo que aquí. Te la encontraras vacía.

La chica negó con la cabeza. Había observado cada movimiento con interés. En un principio no creía esa historia pero ahora solo podía pensar en buscar protección. Carlos mientras tanto parecía estar en otro mundo. Seguía mirando hacia la niñera mientras por su mejilla rodaba una lágrima. Esa mujer fue para el como una madre. En cuestión de días su vida había cambiado. Pasó de tenerlo todo a no tener nada y a perder el poco cariño que había recibido desde niño. Mirando a Nérida de arriba a abajo se paro a pensar en porque ella se mostraba tan firme, también acababa de perder a su familia pero su rostro estaba completamente sereno, y parecía querer seguir a los dos hombres a donde sea. Aremi agarró a los chicos por un brazo para regresar de la misma forma al apartamento. Nuevamente perdieron el equilibrio, pero esta vez aterrizaron en el pequeño sofá azul del pisito.

-En dos días partiremos hacia nuestra base en Ikuinen. Tenéis tiempo para decidir si os quedáis aquí o nos acompañáis.- tras terminar la frase Yunuen se encamino hacia la cocina y Nérida lo siguió. Quería preguntarle como podía manejar el agua de ese modo y que significa el símbolo de su collar. La curiosidad la estaba devorando. En cuestión de segundos formulo mil y una preguntas dejando al hombre boquiabierto con su curiosidad. A pesar de eso obtuvo pocas respuestas.

-Pequeña, ya te enseñare a manejar tus poderes en cuanto estemos en la base. En cuanto al símbolo….es el símbolo del agua. Si eres en realidad una de los ocho magos en poco tiempo debería aparecer grabado en tu piel.- esa fue lo ultimo que hablaron en todo el día.

2 comentarios:

  1. Hola! :)
    Me encanta ésta historia, es muy original y además está muy bien escrita. Estoy deseando leer el siguiente. Ya tienes una seguidora más. ^^ ¡Sigue así!
    Besos.

    PD: Espero verte por mis blogs. ;)
    Sollozos En Mitad Del Bosque
    Pensamientos De Adolescencia ∞

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias :)
    ya te sigo en los dos blogs,me encantan!!
    Sollozos en mitad del bosque me enganchó,espero con ganas el próximo capítulo, sois muy buenas.
    Besos ;)

    ResponderEliminar